Con la llegada del frio y la rutina, nuestra alimentación cambia. Y como se puede ver en la televisión los anuncios también. En ellos podemos observar, medicamentos y vitaminas, pero no es necesario que tomemos eso para reforzar nuestro sistema inmunitario. Podemos hacerlo a través de la dieta, y es algo que se recomienda si quieres pasar un invierno sin apenas resfriarte.

Esto no se basa en consumir unos alimentos concretos sino de cómo mezclaremos estos.
Según EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), existen una serie de minerales y vitaminas que forman parte del funcionamiento del sistema inmunitario, y por eso son necesarias en nuestra dieta, estos son: zinc, hierro, folato, selenio, cobre y vitaminas A, B6, B12, C y D.
A pesar de ser necesarias, no es bueno tener un exceso de ellas. Por eso por ejemplo aunque la vitamina C es necesaria, es extraño que en la sociedad occidental se padezca una carencia de esta por eso consumir en exceso zumo de naranja no va evitar que nos resfriemos aunque si podría producirnos sobrepeso.
Un conjunto de estudios publicados en Annals of Internal Medicine, han demostrado que la mayoría de complejos vitamínicos y minerales que se comercializan no sirven para nada.
Los científicos han aclarado que la mayoría de suplementos solo son útiles para personas que padecen algún problema de absorción de vitaminas, para el resto de la población no sirven para nada.
Dieta para ayudar a nuestro sistema inmunitario

A pesar de que la EFSA no atribuya a ningún alimento la capacidad de mejorar nuestras defensas, no quiere decir que la dieta no ayude.
La verdad es que sí que influye y es muy importante.
Existen determinados alimentos, nutrientes y preparados que dentro de una dieta y hábitos saludables, juegan un papel importante a la hora de mantener las defensas a punto.
Consejos:
- Alimentación rica en productos frescos
Obvio ¿verdad?, pero a pesar de eso hay personas que se olvidan de esto.
Todas las vitaminas que hemos dicho anteriormente puedes ser encontradas en frutas, verduras, carnes y pescados.
Donde las podemos encontrar:
- Vitamina A: batatas, zanahorias, hígado, brócoli, …
- Vitamina B6: huevos, verduras, carne y pescado, además de alimentos ricos en granos integrales.
- Vitamina B12: mariscos, pescados, leche, huevos y carne.
- Vitamina C: todas las frutas y verduras.
- Vitamina D: leche, huevos y el sol.
- Cobre: legumbres, verduras, carne roja, frutos secos vísceras, …
- Hierro: frutos secos, carne, pescado, legumbres, huevos, …
- Folato: vegetales de hoja verde y legumbres.
- Selenio: huevos, pescado, cereales, carne y lentejas.
- Zinc: nueces, habas, cerna, pescado y granos enteros.
- Beber mucha agua

Aunque en invierno no necesitamos beber tanta agua, es necesaria una correcta hidratación. Un truco para beber más agua es beber infusiones y tomar sopas. Además las sopas, son antiinflamatorias y ayudan a combatir infecciones del tracto respiratorio.
- Prohibido el Alcohol
Eso de que el alcohol ayuda contra el resfriado es todo un mito, al contrario, este debilita nuestras defensas. En invierno puede parecer que el alcohol te calienta porque es un vasodilatador pero es falso. Cuando hace mucho frio el cuerpo redirige la sangre hacia los órganos importantes, dejando las extremidades más frías. Si el frio aumenta este efecto provoca el estrechamiento de los vasos, si consumes alcohol ese efecto se contrarresta, pero no es porque te de calor.
AVISO LEGAR: La dieta que se proporciona en esta web es solo con fines informativos y no se pretende en ningún caso sustituir el consejo de un medio u otro profesional.
